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SANTÍSIMO CRISTO DE SAN AGUSTÍN |
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Después
de esto, sabiendo Jesús que ya se había cumplido todo, para que se
cumpliera la Escritura dijo: "Tengo sed".
Son las seis y media de la tarde, y la cruz de guía de la Hermandad de San Agustín aparece por la pequeña pero grandiosa puerta de la iglesia del monasterio del Santo Ángel Custodio, Granada esta allí, esperando pacientemente para ver otro año más a la impresionante talla del Cristo de San Agustín, al que todos los granadinos tenemos y queremos como protector y benefactor de la ciudad de la Alhambra. Vamos hacer un breve recorrido histórico para poder entender el significado que tiene para la ciudad esta imagen. La comunidad de Religiosos Agustinos Calzados encargo al artista italiano Jacobo Florentino una imagen de un crucificado para la iglesia de su convento, alrededor del año 1520. Esta icononografía de Cristo pronto caló en el fervor popular y comenzó a ser eje de la devoción de los granadinos, debido a los muchos favores que se le atribuían.
Así en 1587 se hicieron rogativas al Santo Cristo, por verse Granada
asolada por los efectos de una terrible sequía, rogativas que se vieron
recompensadas con abundantes lluvias que salvaron la extrema situación de
la población. Casi medio siglo más tarde, en 1635, se conoce una nueva
rogativa a causa de la sequía, recibiéndose a la devota imagen de la
Virgen de las Angustias ante el Santo Crucifijo, en el cenobio agustino.
Llegamos así hasta el año 1679, cuando se declara una gravísima epidemia
de peste en Granada, donde la enfermedad se cobró gran número de
víctimas; los habitantes de la ciudad recurren a la intercesión del Santo
Cristo, ante lo cual la Comunidad de Padres Agustinos y el Cabildo de la
Ciudad acuerdan sacar en procesión de rogativa la Venerada Imagen, lo que
se verificó el 5 de agosto de 1679. Como a partir de esa fecha empezó a
remitir ostensiblemente la epidemia, desapareciendo totalmente en breves
días, el Ayuntamiento de Granada, en nombre de todos los habitantes de la
ciudad, hizo Voto Solemne de tributar anualmente Acción de Gracias ante la
Soberana Efigie del Santísimo Cristo de San Agustín, Voto que se renovaría
a perpetuidad todos los años el día 8 de agosto (en la actualidad se
verifica el 14 de septiembre, festividad de la Exaltación de la Santa
Cruz). Siguiendo con el tema de las rogativas y de los favores concedidos por el Cristo a la ciudad, se repitieron en 1750, a causa de la sequía, y en 1755, con ocasión de la langosta y del terremoto, siendo más destacable lo acontecido en 1834, año en que se declaró una importante epidemia de cólera en Granada.
El 18 de
febrero se intentó sacar al Santo Cristo en procesión de rogativas, pero
atendiendo a las recomendaciones del gobernador de Granada en cuanto a los inconvenientes de la mencionada
procesión, por la gran reunión de personas que conllevaría y el gran
riesgo de contagio, ésta no se llevó a cabo, encontrándose la opinión de
los ciudadanos dividida en el tema, unos a favor y otros en contra de la
procesión, división que desapareció al comprobarse que las calamidades que
azotaban a la ciudad iban en aumento. Fue así como se acordó, según acta
del 13 de julio de 1834, que, siendo general la aclamación de los fieles,
sea sacado el Santo Cristo en procesión por las calles de Granada, a raíz
de lo cual los males que afligían a la ciudad remitieron rápidamente.
Un año más tarde de estos acontecimientos, en 1680, se funda la Hermandad
del Santo Crucifijo,(ya convertido éste en Sagrado Protector de la Ciudad
de Granada),en el Convento de San Agustín, siendo aprobadas sus primeras
constituciones el 29 de abril de 1681 por el Ilmo. Sr. Fray Alonso
Bernardo de los Ríos, Arzobispo de Granada. Se imprimieron en 1762 y
fueron renovadas con fecha de 5 de septiembre de 1842, surgiendo nuevas
remodelaciones en 1890 y 1902.
La Hermandad, en un principio se organizó en una forma muy particular,
puesto que a ella sólo podían pertenecer setenta y dos hermanos, en
recuerdo de los Apóstoles y Discípulos de Jesús, hermanos que debían ser
caballeros de probada nobleza, así como eclesiásticos. Hasta 1816 la
mujeres no podía pertenecer a la corporación, siendo en este año cuando se
crea la Asociación de Señoras del Santo Crucifijo, agregándose a la
Ilustre Hermandad de caballeros nobles, organigrama de la Hermandad que
perduró hasta finales del S. XIX (1899), fecha en que se unifican las dos
ramas de la misma.
El viernes 18 de
febrero de 2005 , por concesión de la Real Federación de
Hermandades y Cofradías de Semana Santa de la Ciudad de Granada, el
Crucificado de San Agustín fue hasta la catedral de Granada, donde se
celebró el Vía Crucis de las Hermandades de nuestra ciudad, para regresar
después a su templo-sede.
La devoción a esta imagen tiene una estrecha conexión con la devoción al Crucificado de la orden Agustina (Cristo de Burgos) y, por otra, un referente a cargo de un artista italiano que posee una sorprendente adaptación a la sensibilidad Española. Concretamente, en el caso del tema del Crucificado, esta imagen es una de sus primeras obras en Granada y tiene todos las características de esta escuela, equilibrio y contención clásicos, con una plasmación muy sentimental que caracterizarán a las imágenes de temática pasionista en esta escuela. En el marco de la escultura española del Renacimiento esta imagen recrea interesantes modelos italianos y refuerza los lazos estilísticos con aquel país en el interesante capítulo de la escultura en madera policromada, que cuenta con un notabilísimo desarrollo entre nosotros, partiendo en ambos casos de experiencias plásticas centroeuropeas.
Artísticamente nos encontramos ante un crucificado que representa el momento en que Jesús a exhalado su último aliento. Esta tallado en maderas nobles como el nogal y su brazo derecho es de álamo, tiene una altura de 1,90 metros un poco más grande que el modelo normal y los brazos están casi horizontales, . Sorprende en esta imagen la destreza que el autor mostró a la hora de realizar su anatomía, músculos nervios y venas son esculpidos con gran realismo, con todo el cuerpo agarrotado por el dolor. Pero sin lugar a duda es el rostro, de gran expresividad y dramatismo, el que encoge los corazones del que lo contempla. La tiene inclinada sobre el pecho y tiene peluca realizada con hilos de seda que le cae majestuosa sobre los hombros, la boca abierta síntoma de un desmayo, por el dolor, lo que permite ver sus dientes tallados, y los ojos abiertos pero vueltos hacia arriba reflejando la muerte que le acaba de llegar, su barbilla es bífida con numerosos rizos.
En cuanto al cuerpo es sin duda un conjunto que esta pensado para una contemplación frontal, que solo queda interrumpido por un leve giro del cuerpo y el eje de los hombros a la derecha , tres clavos atraviesan su cuerpo para sujetarlo en una cruz lisa y plana repujada en plana, que representa los símbolos de la pasión que data del S.XVI. Su policromía presenta unos tonos de encarnadura muy oscuras y sin brillo aplicada sobre telas encoladas que lo recubren en su mayor parte. Tiene abundantes cardenales y sangre en las heridas de manos , pies y costado, que luego fueron repintados, esto consigue resaltar aun más el tremendo dolor.
El ajuar del Cristo de San Agustín es extenso. Aparte de la cruz, que ya hemos mencionado, posee además un nimbo de plata, calado con motivos vegetales y enmarcado en el centro por una cruz, en su exterior esta rodeado por rayos de diferente longitud y algunos de ellos rematados con estrellas. La corona de espina también es de plata, forma unos rombos calados de los cuales arrancan espinas. El Crucificado no tiene paño de pureza tallado, por lo que suele utilizar los característicos toneletes, prenda muy propio de todas las representaciones del Cristo de Burgos, de gran devoción entre la Orden Agustina. La imagen posee seis toneletes, que va luciendo depende de la época litúrgica. El más antiguo que posee es uno de seda blanca, que luce el día del voto de la ciudad. En la semana santa de 2005 estreno uno de la bordadora malagueña Felicitación Gaviero.
En definitiva podemos concluir diciendo que el Crucificado de San Agustín es de una contemplación conmovedora , y de una calidad excepcional tanto artística como por la devoción popular que suscita.
Bibliografia: BERTOS HERRERA, Mª. Pilar. (Imaginería y platería de la Semana Santa de Granada. Granada), 1994. LÓPEZ GUADALUPE MUÑOZ, (Granada y el Cristo de San Agustín". Notas de historia, arte y religiosidad para la Semana Santa de Granada) Granada, 1994 Web Oficial Hermandad del Cristo de San Agustín ( www.cirstodesanagustín.com)
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