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Corría el año 1985, cuando un grupo de
amigos cofrades decidieron que sería una gran idea, crear una cofradía
con la imagen de Jesús Resucitado . Madurada esta idea empezaron todos los
tramites y en 1986 la hermandad pudo por fin procesional a su titular por
el barrio.
San Miguel
Arcángel fue finalmente el templo que acogió con los brazos abiertos a
esta novedosa hermandad, ya que fue la primera en posesionar un resucitado
en nuestra Semana Santa.
Una vez tenían resuelto el problema de la
sede, los hermanos fundadores se dispusieron a buscar un escultor que
supiera imprimir con sus manos el espíritu de esta nueva hermandad en la
imagen de un Jesús Resucitado.
El elegido fue finalmente el escultor granadino Zúñiga Navarro a
quien el 28 de octubre de 1985 se le encarga la obra. Esta ascendió
a la cifra de 600.000 de las antiguas pesetas.
El 16 de marzo
de 1986 a las 12 de la mañana es bendecida la imagen en los terrenos que
más tarde sería la ubicación de la Iglesia de San Miguel Arcángel.
Será el 1989
cuando esta hermanad procesiones por primera vez con todo derecho en la
tarde del Domingo de Resurrección por las calles de la ciudad de la
Alhambra.
Esta realizada
en madera de pino tallada y policromada, mide 180 cm. , es una talla
de cuerpo entero,
también tallado el sudario que lo rodea de color blanco,
su brazo derecho lo tiene levantado y se aprecia la herida del clavo
en su palma , también es un gesto de bendición al pueblo que lo observa,
en su otra mano sujeta firmemente un banderín de Gloria que esta bordado
por las monjas dominicas de Alcalá la Real, nos muestra un cordero sobre
el que se puede apreciar la palabra PAX, la parte inferior la ocupa un
libro el de las sagradas escrituras con las letras alfa y omega, estas
letras significan para la iglesia católica el principio y el fin, el
banderín lleva una vara rematada por una bola del mundo y una cruz.
Esta talla
representa un momento muy exacto de la resurrección de Jesús, acaba de
vencer a la muerte y sale triunfal del sepulcro , su cara muestra una
elegante serenidad y un halo de espiritualidad que invade al que lo ve.
El ajuar procesional de esta imagen
de potencias sobredoradas de rayos con puntas biseladas con las iniciales J. H. S. en cada
una de ellas y el banderín mencionado.
Sobre el paso
procesional Jesús esta acompañado por un Ángel junto a la lapida del
Sepulcro y tres soldados romanos, uno de ellos desvanecido al ver a Jesús
Resucitado, otro incorporándose en actitud de sorpresa y miedo y un
tercero sentado dando la sensación de desmayo. Todas estas figuras salidas
de las gubia del mismo escultor.
En definitiva
podemos concluir diciendo que nos encontramos con una talla y conjunta de
factura moderna pero no por eso falto de emociones y devoción, que se
puede apreciar todos los Domingos de Resurrección en el Barrio de los
Vergeles, con una hermandad joven pero muy querida. |